El café y sus mitos: lo que sí y lo que no hace tu taza de todos los días
¿Deshidrata? ¿Detiene el crecimiento? ¿Es malo para el corazón? Repasamos los mitos más comunes sobre la bebida más querida de las mañanas.

Pocas bebidas tienen tantos mitos como el café. Durante años se dijo que era malo para todo, y hoy hay quien lo considera casi un superalimento. La verdad está en medio, y depende mucho de cuánto tomas y cómo lo preparas.
Mito 1: "El café deshidrata"
Falso, en cantidades normales. La cafeína tiene un efecto diurético leve, pero el agua de la propia taza compensa. Para quien lo toma a diario, el café cuenta como parte de la hidratación.
Mito 2: "Detiene el crecimiento"
Falso. No hay evidencia de que el café afecte la estatura. Aun así, en niños y adolescentes se recomienda limitar la cafeína por sus efectos en el sueño y la ansiedad.
Mito 3: "Es malo para el corazón"
Depende. En adultos sanos, el consumo moderado no se ha asociado con más riesgo cardiovascular, y muchos estudios observacionales lo vinculan con menor mortalidad. Pero en personas sensibles puede causar palpitaciones o subir la presión de forma temporal.
Mito 4: "El descafeinado no tiene cafeína"
Falso. Tiene muy poca, pero no cero.
Mito 5: "Quema grasa"
Exagerado. La cafeína puede mejorar un poco el rendimiento deportivo y el estado de alerta, pero no derrite la grasa. Muchos "quemadores" son, básicamente, cafeína concentrada.
El problema rara vez es el café: es el azúcar, la crema y el jarabe que le ponemos encima.
¿Cómo tomarlo mejor?

- Evítalo 6 a 8 horas antes de dormir.
- Cuidado con los cafés de especialidad cargados de jarabes y crema batida.
- Si te da ansiedad, acidez o palpitaciones, reduce la cantidad.
Este contenido es informativo y no sustituye la consulta con un médico o nutriólogo.


